REALIDADES ACALLADAS



Aquel silencio se convirtió en un mudo tratado de nostalgias, en un mundo  de recuerdos acallados para que no conjuraran el dolor que tanto temía.
Su silencio fue una coraza que le protegía de ella misma, de las mentiras que había construido a su alrededor para no gritar las verdades que sentía.
Su realidad calló para siempre, enmudeció para que no mostrara a los suyos su verdadera imagen.
Cuando trató que su llanto la liberara, las lágrimas brotaron tan silenciosas que no consolaron su pena, tan solitarias que no pudieron recomponer todo lo que había perdido.

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