domingo, 12 de septiembre de 2010


A pesar de su actitud, decidí seguir la relación con él.
Soportando que me gritara las verdades a la cara.

9 comentarios:

Sam dijo...

gritar las verdades... me siento tristemente identificado...

Angelical dijo...

Siempre puedes romperlo en pedazos, pero claro, después tendrías que creerte tus propias mentiras.

Sara dijo...

Jajajaja mírala ella que escueta y contundente!!
... o hacer las paces y aceptar lo que te dice.

Angelical dijo...

¬¬ lo de escueta y contundente espero que sea un piropo jajajjajaja

Esther dijo...

A veces es mejor saber la verdad a nunca saberla y afrontar los hechos. Aunque a veces prefieres no saberla por miedo...

Supongo que saberlas,por lo menos, por mucho daño que te puedan hacer o por mucho que te molesten, al menos, pueden ahorrarte una cabeza llena de interrogaciones, lo que es mucho o, sino, pueden llevarte al camino de la iluminación. Pese a eso, no tengo práctica en eso... Siempre he preferido huir... Supongo que lo que hay que hacer es pensar en lo que es mejor para nosotros mismos, independientemente de nuestros deseos. Eso significa quererse. Aunque por mucho que pueda incluso doler, estar iluminado es lo mejor para nosotros, seguramente. Aunque a veces cuesta...

Un saludito.

Angelical dijo...

Esa es la teoría, si, pero en la práctica no todo el mundo está preparado para enfrentarse a sus verdades... o a esas mentiras que llevan años creciendo a nuestro alrededor.

Un beso

*Sechat* dijo...

Corto pero eficaz. Muchas veces el amor consiste en ceder ante esas verdades que se nos revelan y que tanto nos disgustan.

Un besazo.

Angelical dijo...

Esto... yo me refería a las verdades que te gritas tú misma, de ahí la foto con el espejo XDDDD

María dijo...

me encantan tus escritos, sigue así