CONDENADO A LA SOLEDAD




Tarde. Nadie otorga ojos, nuevo condenado.
Ausencia: palabra grande… fuerte,
vacío inmisericorde que ciega vanidades
y desampara en la oscuridad al caminante.

Tarde. Nadie ofrece ojos al desahuciado.
Condena: palabra absurda… indignante,
peso arrastrado a lo largo de eternidades,
miradas prestadas a los ojos del vidente.
Tarde. Ojos inútiles, condenado. Tarde.
Demasiado tarde.



Comentarios

Sara ha dicho que…
¡¡Muchísimo mejor!! clavado...
¬_¬ el parte había que comérselo, está claro... ;)
Angelical ha dicho que…
jajjaaj un ajuste bloguero de última hora XDDDDD