lunes, 31 de mayo de 2010

CONDENADO A LA SOLEDAD




Tarde. Nadie otorga ojos, nuevo condenado.
Ausencia: palabra grande… fuerte,
vacío inmisericorde que ciega vanidades
y desampara en la oscuridad al caminante.

Tarde. Nadie ofrece ojos al desahuciado.
Condena: palabra absurda… indignante,
peso arrastrado a lo largo de eternidades,
miradas prestadas a los ojos del vidente.
Tarde. Ojos inútiles, condenado. Tarde.
Demasiado tarde.



2 comentarios:

Sara dijo...

¡¡Muchísimo mejor!! clavado...
¬_¬ el parte había que comérselo, está claro... ;)

Angelical dijo...

jajjaaj un ajuste bloguero de última hora XDDDDD