ROMEO Y JULIETA DEL 21


He soñado con la posibilidad de nuestro beso imposible. De ese que no nos otorgan. Del beso que debemos dejar morir en los labios… sin entregarlo.
Llevamos almas de Romeo y Julieta sobreviviendo en tiempos modernos, custodios de un beso envenenado a base de rencillas antiguas.
Rencores pasados que no entienden de corazones nuevos.
El 21 no es número de amores prohibidos y sin embargo nuestras familias nos cargan con el peso de resquemores ajenos que nada tienen que ver ni contigo ni conmigo.
Este siglo no ha progresado para imitar representaciones dramáticas del 18 y, sin embargo, sigue encarcelando ansias y sujetando corazones.
Los Romeos y Julietas del ahora no envenenan el amor, aprendieron de errores heredados y ahora le plantan cara a la adversidad del mundo.
No importa quién se oponga, la oportunidad del beso prohibido grita más fuerte que el permiso no concedido.
Romeo y Julieta se pertenecen y es algo que los siglos tendrán que aprender.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
ooh por favoor... Esto me suena en cierto modo a una historia verdadera...
Tita, aqui me tienes, dejando mi comentario xD
Me ha gustado, como casi todo lo que escribes(y digo casi por las veces que hago criticas constructivas...), y ya me metere aqui mas a menudo pa comentarte algunas cosillas^^
bss!
Angelical ha dicho que…
¬¬ ten sobrinas para que te escriban comentarios sin tildes ¬¬ jajajjajajja.
Te quiero, preciosa y aver si es verdad lo de las visitas virtuales XDD