sábado, 9 de mayo de 2009

SABIDURÍA


Junto al lecho de un anciano moribundo se pasea la adolescencia, adornada, caminando despacio y luminosa.

Otro anciano de gran sensibilidad cubrió el lecho con un mosquitero para difuminar la imagen de lo que nunca regresaría.

Ni realidad ni metáfora.

Parte de su sabiduría: su corazón.

3 comentarios:

Emma dijo...

El anciano moribundo se lleva con él todo lo que nunca regresará, y marcha en paz porque en paz vivió.

Angelical, pásate por mi blog para recoger un regalito, si lo quieres, claro ;) Besos preciosa.

Versus Die dijo...

lo que sabe el corazón no lo sabe la cabeza, eso es claro :-)

Eva Batista López dijo...

Aunque yo diría que a menudo es difícil darnos cuenta de cuán sabio es ese corazón... Y lo ignoramos, haciéndonos daño y dañando a otros.

La sabiduría del corazón, igualmente es simpre agradecida.

Un besito Jane.
*Pil*